Categoría: Arquitectura & Urbanismo , 07 Agosto, 2017

Tras el éxito del coworking, llega el coliving

Tras el éxito del coworking, llega el coliving

Trabajar con otras personas de forma colaborativa fue una tendencia que desde hace pocos años se instaló en Uruguay con rotundo éxito. El “coworking” (en español, “co-trabajo”) reúne en el mismo escritorio a trabajadores independientes y freelancers solitarios, que comparten espacio laboral con pequeñas empresas que instalan allí sus oficinas. Y aunque hace unos diez años podría haber parecido algo muy descabellado, hoy el coworking es un modelo perfectamente funcional y rentable, y se expande por toda la ciudad con nuevas propuestas. 

Pero la idea de compartir el espacio llega a un escalón más alto con una nueva tendencia que crece en el mercado inmobiliario y que es casi una consecuencia directa del coworking: el coliving. Te contamos más sobre ambas.

Trabajo colaborativo en espacios compartidos


El coworking se desarrolló de la mano de emprendedores jóvenes y audaces. A fines de los 90 apareció esta modalidad en el mundo, con un marcado impulso en el 2005. El coworking acompaña naturalmente la tendencia de ser tu propio jefe y el aumento de freelancers que buscan compartir un espacio de trabajo con personas que se mueven dentro de la misma área profesional. También hay emprendedores y empleados de distintas compañías, todos convergiendo en la misma gran oficina. 


Espacio Serratosa, otro emprendimiento que apunta a cowork en Uruguay

Actualmente el concepto de cowork cobra fuerza en startups y profesiones técnicas como desarrolladores de software y diseñadores. Otros profesionales como abogados o contadores aún no toman esta opción y siguen moviéndose por carriles más tradicionales, aunque ya es posible encontrar casos aislados de coworking también en estas áreas. 

Este modelo de trabajo y de negocio desplaza cada vez más al método convencional. La nueva generación de trabajadores, en especial los millennials, forman parte activa del cowork, y trajo de la mano el coliving.

El boom del coworking en Uruguay


En Uruguay, Sinergia Cowork fue la empresa pionera en el 2014 y desde entonces no ha parado de crecer. El primer Sinergia abrió en Palermo, y posteriormente abrieron más espacios de trabajo como Sinergia Cowork Carrasco, Sinergia Tech en Cordón (un centro de desarrollo tecnológico y laboratorio de fabricación digital, el primer FabLab de Uruguay y uno de los más grandes de la región), Sinergia Design en Tres Cruces (el primero especialmente pensado para diseñadores), y para el 2018 ya estará funcionando un Sinergia Cowork en el World Trade Center. El próximo plan de Sinergia es replicar la experiencia fuera de Montevideo; con la mira en Buenos Aires.

A la impronta de Sinergia se suman otros espacios de coworking que también han tenido buena repercusión: CoWork Latam en el WTC, Espacio Serratosa en Ciudad Vieja, YouHub en Carrasco o Smart Office en Plaza Independencia


Sinergia Tech, el primer FabLab de Uruguay

El modelo de vivienda compartida


Las nuevas realidades tecnológicas y económicas trajeron consigo la flexibilidad laboral y el pragmatismo. Hoy el usuario joven promedio prefiere pagar por bienes y servicios a endeudarse con casas o automóviles. El objetivo de establecerse y vivir ha perdido fuerza ante el dinamismo y la apertura de horizontes, y el mercado inmobiliario se ha adaptado a esa nueva modalidad a través del coliving (el co-vivir). 

Aunque compartir apartamento con amigos o compañeros de estudio no es algo nuevo, lo interesante del coliving es que el espacio está específicamente diseñado para la convivencia entre jóvenes profesionales que apuestan por compartir el espacio. La motivación económica es importante, pero sobre todo el foco está puesto en el intercambio y la practicidad.



La idea da prioridad a alquilar pequeños espacios por cortos lapsos de tiempo (por ejemplo, apartamentos por un mes), o a un bajo costo. Predominan más las áreas comunes que comparten aquellos que ocupan las unidades, como cocina, sala de reuniones, sala de cine, áreas de trabajo, playroom... Esto baja los precios, y resulta mucho más accesible para estudiantes, grupos de amigos, o personas que vienen al país por un periodo breve y luego siguen su camino.

Otras opciones directamente fusionan el coworking con el coliving, donde en un mismo edificio funcionan las áreas comunes de trabajo colectivo en todo un piso, y en otro piso las viviendas de los usuarios.


El primer Sinergia Cowork en Palermo

En Uruguay esta tendencia también aterrizó a través de una alianza entre Sinergia Cowork y ACSA para crear el primer coliving del país en la Ciudad Vieja. El edificio de cinco pisos ubicado estratégicamente muy cerca de la Plaza Matriz, tendrá un espacio de unos 1.200 metros cuadrados. Serán 20 habitaciones, completamente amueblados de aproximadamente 35 m2. Los alquileres, según el tamaño, van de US$ 500 a US$ 700, incluyendo servicios como agua, electricidad, Internet, TV por cable, limpieza, lavandería y se está evaluando que incluyan también la comida.

El proyecto apunta a un amplio público: personas que necesitan un lugar donde vivir por corto tiempo, jóvenes emprendedores, o estudiantes uruguayos o extranjeros que llegan a la capital. La idea es que genere integración, que los usuarios pasen la mayor parte del tiempo en los espacios comunes, con espíritu colaborativo. De hecho podrán acceder a las instalaciones de Sinergia Cowork con un descuento. Al mismo tiempo, quienes están en Sinergia tendrán una tarifa promocional en el coliving. 


Sinergia Design en Tres Cruces

Sin duda esta tendencia marca un cambio de paradigma a nivel social y laboral: venimos de lugares de trabajo verticalizados, donde los empleados están aislados o interactúan entre sí solo en pequeños grupos, y pasamos a un espacio de trabajo horizontalizado donde todos se conocen, todos interactúan

Pero también hay una transformación a nivel inmobiliario: los proyectos de cowork y sobre todo el coliving son muestras de cómo el sector se va adaptando a modelos de vivienda y oficina más flexibles y dinámicos. Los inmuebles no son pensados para que una familia los habite para siempre o para que una empresa se instale allí durante años; sino para que puedan ser aprovechados por quienes lo precisan en cierto momento.

*Foto de portada: Plataforma Arquitectura

¡Compartí con tus amigos!
¿Qué te pareció esta noticia?