De paseo por Piriápolis: algunas ideas para disfrutar este exclusivo balneario

Piriápolis se ubica a 97 kilómetros de Montevideo, y desde la capital se puede acceder por la ruta Interbalnearia. Este balneario se inserta en un entorno de más de 25 kilómetros de costa sobre el mar, que va desde el balneario Solís hasta Punta Negra. Durante todo el recorrido se ofrece una gran variedad de playas para todos los gustos.
De todas maneras, la “Playa Centro” es la playa más popular del balneario por la gran concurrencia de sus veraneantes. Ésta se ubica en el mismísimo centro del balneario, estando prácticamente cerca de los servicios hoteleros y gastronómicos. Además, cuenta con una rambla moderna que busca contemplar visualmente el entorno, ya que se eliminó el estacionamiento de autos.
Asimismo, sus aguas son calmas y poco profundas, lo que hace ideal para aquellas familias con niños pequeños. Tiene la característica de estar dividida por espigones, los cuales fueron construidos para frenar la acción del mar sobre la arena.
El balneario cuenta también con numerosos atractivos para todos los gustos; desde su arquitectura, que combina antiguos tesoros (Castillo de Piria) con construcciones modernas, hasta sus cerros y paseos que permiten al turista disfrutar una estadía inolvidable. 
Aquí te ofrecemos una selección de paseos posibles para disfrutar de este maravilloso balneario:
Cerros
Cerro San Antonio: Originalmente llamado Cerro del Inglés (rebautizado por Piria para atraer a las parejas de novios), el Cerro San Antonio se encuentra sobre la bahía de Piriápolis con una altura de 130 metros. Su ascenso es posible realizarlo caminando o por auto a través de la ruta que lo bordea (construida en 1952) como también por aerosillas que parten desde la zona del Puerto.
El cerro ofrece una panorámica espectacular, contemplando hacia el este Punta Colorada, Punta Negra, Punta Ballena e incluso Punta del Este, mientras que hacia el norte sobresale la presencia de la Sierra de las Ánimas y al noreste el Cerro del Toro.
Es el punto ideal para contemplar el paisaje de la ciudad. Su vista deleita al visitante en cualquier horario sobre todo durante el atardecer y el amanecer. Además, en el cerro posee importantes viviendas construidas.
Todos los años es el protagonista del evento «Doble San Antonio», donde a mediados de enero miles de corredores lo suben y bajan para completar una corrida de 10 kilómetros. 
Cerro del toro: Posee 240 metros de altura y forma parte de la Sierra de las ánimas. Su ascenso puede dividirse en dos trayectos; el primero se puede acceder caminando o a vehículo hasta la fuente del Toro. Esta escultura es de fundición francesa (Val Dósne, Paris) y fue diseñado por Isidore Bonheur en tamaño natural del animal. De su boca nace un pequeño chorro de agua mineral cuya surgente se encuentra 30 metros arriba, el Belvedere. A partir de allí, se puede continuar con la travesía caminando por senderos naturales trazados entre la vegetación autóctona para llegar a la cima donde se encuentra la estatua de Diana. se contempla una vista privilegiada del balneario.
Cerro Pan de Azúcar: Es visible desde todos los rincones de Piriápolis por su inconfundible cruz que se ubica en la cima. El cerro cuenta con más de 400 metros de altura, siendo uno de los puntos más altos de Uruguay. Su ascenso solo se puede hacer a pie por senderos entre bosques y piedras. Cabe destacar, que en sus laderas hay una reserva de fauna y flora autóctona más importante del país. Allí se encuentran en su hábitat natural animales en peligro de extinción. Asimismo, funciona un parque de recreación para los más pequeños.
Paseo de La Pasiva 

Actualmente se encuentra en el predio la Feria Artesanal del Paseo de la Pasiva. Dicha feria se ubica en la Rambla de los Argentinos entre Armenia y Freire. Es muy frecuentada por los veraneantes, ya que cuenta con alrededor de cien puestos de artesanos uruguayos, los cuales ofrecen artesanías de varios rubros, pero todas creaciones originales. En temporada alta el horario del Paseo de la Pasiva es de 13 a 24 horas, todos los días. 
Castillo de Piria: 

El Castillo de Piria es una visita ineludible cuando estamos veraneando en Piriápolis, fue la residencia particular de Francisco Piria, fundador del balneario. El Castillo se ubica en el corazón del Piriápolis agroindustrial. Es obra del Ing. Aquiles Monzani (italiano) y fue culminado en 1897.
Esta bella residencia y casa de huéspedes destacados copió el estilo arquitectónico de algunas villas italianas de finales del siglo XIX. Además de las viejas palmeras, el jardín guarda una obra de bronce que representa al dios Mercurio, una réplica exacta de la figura hallada en las excavaciones de Herculano (Italia). El edificio principal del castillo consta de dos plantas y un sótano, los cuales no están habilitados para que sean conocidos por los visitantes. En el segundo piso, en cambio, los balcones florentinos ofrecen una maravillosa panorámica de los distintos cuadrantes de la ciudad, además de permitir una vista única del cerro Pan de Azúcar y de la campiña típica uruguaya. 
El horario de visita es de martes a domingo de 10 a 15:30 horas. 
Fuente de Venus:
La fuente está ubicada sobre la Av. 25 de Mayo, casi al llegar a la salida de Piriápolis. Fue inaugurada en febrero del 1911. El templo es obra del arquitecto Beltrame, mientras la estatua fue diseñada por Mathurin Moreau. Es una réplica de la Fuente de Venus que se encuentra en Villa Paravicino, Milán (Italia).
La fuente tiene 10 metros de alto y de ella emana agua mineral. Es un lugar recomendable para disfrutar en familia y salirse del centro de la ciudad.

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