¿Cómo fueron tus inicios en Century 21?
Desde mi inicio en el ámbito laboral trabajé en importantes empresas constructoras; fruto de ello siempre estuve ligado de cierta manera al sector inmobiliario. Después de 10 años decidí emprender con mi propia empresa en el rubro (www.enpreventa.com.bo). Luego de un tiempo de trabajar como «inmobiliaria independiente», personas que conocía desde hace mucho, me comentaron que estaba ingresando al mercado boliviano Century 21 y me invitaron a ser parte.

¿Cómo ha sido tu experiencia como franquiciado?
Excelente; el soporte que he tenido ha sido completo, tanto de la oficina de Bolivia como de la red internacional. Está todo muy bien estructurado, los procesos son claros, las políticas bien definidas, pero por sobre todo tenemos una retroalimentación de experiencias entre franquicias que nos permite tener una mejora continua. Un mentor que tuve que siempre decía: “Las personas hacen las cosas bien por 3 razones: porque les gusta, porque les conviene o porque los obligan”. En Century 21 nos hemos encontrado personas que nos encanta hacer las cosas bien.

¿Cómo es el proceso de captación de asesores?
Se evalúa individualmente a cada potencial asesor; a veces son recomendados por alguien de nuestro entorno o personas que tienen espíritu emprendedor que se acercan por la oficina. Tenemos una entrevista en la cual le explicamos todos los beneficios de ser parte de Century 21, conversamos sobre sus expectativas en este rubro y sus expectativas para con la red inmobiliaria. Tiene que estar muy bien alineado con nuestros valores, este requisito es indispensable. Luego de la entrevista pasa por una revisión interna, que si es positiva inmediatamente pasa al proceso de capacitación.
Acerca de Century 21 Residences: ¿dónde se ubica, cuál es el diferencial y qué aportará al mercado boliviano?
Estamos ubicados en Torre La Salle de la Av. Ovidio Barbery. Apostamos a seguir con la línea de profesionalizar a nuestros asesores inmobiliarios en todos los aspectos. En estos tiempos no basta solo con saber vender, hay que tener muchas más aptitudes. Un asesor de nuestra oficina aprende todo lo referido al sector inmobiliario: créditos bancarios, documentación, etcétera. Pero lo más importante, aprende a crear relaciones a largo plazo con los clientes. Es por eso que somos «asesores»: en la mayoría de los casos, una transacción inmobiliaria es la inversión más importante de una familia o una persona y algo tan delicado como esto, no se debe dejar en manos de cualquiera.



