Esta es la segunda calificadora (ya lo había hecho Moody’s) que ubica a Uruguay un escalón por encima del mínimo en el grado inversor, su máxima calificación histórica.
S&P indicó una perspectiva estable a la nueva calificación basada “en nuestra expectativa de continuidad en las políticas económicas clave y una respuesta política oportuna y adecuada a los potenciales acontecimientos externos adversos”.
Además, la calificadora enfatizó que “Uruguay ha demostrado una resistencia creciente a las tendencias externas negativas en la región, manteniendo la estabilidad económica y un buen acceso a los mercados financieros internacionales”.
Fuente: El Observador



