Categoría: Tips , 26 Abril, 2018

Un hogar libre de estrés

Un hogar libre de estrés

Lo que menos queremos cuando llegamos de un día largo de trabajo, es llegar a una casa que nos siga prolongando las frustraciones y el estrés, es decir, entrar a una casa caótica y descuidada en vez de a una limpia y fresca. Claro que nosotros somos los responsables de las condiciones y el estado de nuestro hogar, pero, en cierta manera, él también influye en nosotros y en nuestra salud. Nuestra casa debería ser un lugar para descansar y pasar buenos momentos junto a seres queridos. Por eso hoy te traemos algunas consejos para hacer de tu casa o apartamento un verdadero espacio relajante y distendido

Cómo ambientar nuestra casa contra el estrés


1. Sacá lo que sobre

Las habitaciones sobrecargadas de objetos y muebles son el peor enemigo contra de la salud mental. Los espacios deben permitir que el aire y la energía fluyan y, sobre todo, que nosotros podamos transitar sin andar golpeándonos con las puntas de los muebles o tirando adornos. Así que si podés hacerlo (y especialmente si vivís en un apartamento pequeño), retirá algún adorno que esté de más, despejá las zonas de paso y hacé más espacio entre los muebles. Incluso podés donar o vender estos objetos si te parece que no los necesitás más en tu vida. 



2. Aplicá las prácticas del Oriente

Hay varias ideas que podemos adoptar proveniente de países orientales. Por ejemplo, el Feng Shui es un arte milenario chino que busca la armonía entre el hogar y las personas que viven en él a través de la orientación de los objetos. Según esta práctica, no debemos colocar nada que pueda bloquear las puertas de entrada ni posicionar sillas, camas o sillones directamente frente a ellas, porque detendría el flujo de energía. 

India también nos ofrece métodos relajantes (no es por nada que el yoga haya nacido ahí): piedras energéticas, inciensos, aceites esenciales, o hasta pequeñas fuentes que ofrezcan un lindo sonido de agua corriendo. Seguro un paseo rápido por la feria de Tristán Narvaja te ofrecerá muchísimos de estos objetos a precios muy accesibles.



3. Dejá entrar a la naturaleza

Tener plantas en casa solo trae beneficios:  no solo afecta nuestra salud de forma positiva (purifican y perfuman el aire, son deshumidificadores naturales, aportan energía, ayudan a la relajación) sino que incluso promueven una interacción más amigable con los 
demás si nos rodeamos de ellas. 

Las flores también tienen sus componentes especiales, sobre todo las lavandas, los lirios, las rosas, los geranios y las orquídeas, porque ayudan tanto a perfumar y alegrar los ambientes como a mantener la mente calma. Así que si no tenés muchas plantas en casa, es hora de empezar. Eso sí, no te olvides de reemplazarlas apenas se marchiten y mantenerlas siempre bien cuidadas.



4. Pasate al azul

Está comprobado científicamente que el color azul es el color anti-estrés por excelencia, ya que nos hace sentir somnolientos y menos estresados y hasta reduce la presión arterial. Empezá a incluirlo en adornos, paredes y objetos, combinándolo con colores claros y suaves como los pasteles y el blanco para potenciar aún más su efecto relajante.



5. Elegí lo simple

La saturación no solo puede venir del exceso de mobiliario, también puede venir de los papeles de pared estridentes o el diseño complicado y multicolor del estampado de un almohadón. Es por eso que a la hora de elegir estampados y patrones relajantes, lo ideal es ir por las texturas soft y lisas, patrones que sean suaves y no agresivos



6. Recordá momentos felices

Una buena idea para sentirnos en un espacio cálido y reconfortante apenas entramos a casa, es tener colgadas fotos de amigos, familia o hasta de la mascota.



7. Reducí la cantidad de espejos

Quizás nunca lo pensaste, pero los espejos no ayudan mucho a combatir el estrés. ¿La razón? Algunas personas se estresan y se ponen más ansiosas debido a su apariencia si tienen varios espejos cerca. No estamos hablando de que quites el espejo de tu cuarto o el del baño donde te arreglás todas las mañanas, pero es una buena oportunidad para replanteártelo si tenés varios esparcidos por la casa.

Tácticas anti-estrés


La batalla contra el estrés en casa no va solo de la mano de los detalles decorativos, también influyen muchísimo las prácticas que empleamos en el hogar.

Apertura de ventanas: ¿Sabías que la luz solar y el aire fresco son reductores naturales de estrés y depresión? Una casa con ventanas destapadas y abiertas es una casa con ambientes frescos y cargados de energía. A nadie le gusta entrar a espacios sofocantes y hasta con malos olores debido a la falta de ventilación, así que procurá abrir las ventanas todos los días (especialmente por las mañanas) y tener las persianas levantadas y las cortinas abiertas para llenar tu hogar de energía revitalizante.



Limpieza y orden: Existen estudios que afirman que hay un vínculo entre los niveles altos de la hormona del estrés llamada cortisol y los dueños de los hogares más desordenados. Esto no nos sorprende en absoluto: como dice el dicho, “una habitación ordenada es una mente ordenada”. Es crucial mantener nuestra casa limpia y en orden para librarnos del estrés, así que si sos de los que les da pereza lavar el plato cuando terminás de comer o acumular unas bolsas de basura para llevarlas luego todas juntas al contenedor,  quizás es el momento de empezar a replantearte estos hábitos.

TV apagada: Cuando llegues a casa, probá no encender la televisión apenas entres. El exceso de ruido puede generar más fatiga mental. Y si estás dispuesto a un paso más, instalá un mueble de televisión con puertas para que no quede siempre a la vista.


Ahora sí ya sabés qué hacer para vivir en tu casa como se debe vivir: relajado, tranquilo y feliz.

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