Categoría: Arquitectura & Urbanismo , 05 Marzo, 2018

Soñar con un país inclusivo

Soñar con un país inclusivo

El trabajo de la Fundación Jazmín para que todos los niños puedan disfrutar por igual los espacios públicos de la ciudad.

Un día como cualquier otro, Montevideo vio en La Blanqueada  la primera plaza 100% inclusiva del Uruguay: la Plaza Portugal. Su remodelación fue parte de la construcción del edificio Ventura Plaza, un proyecto de Kopel y Sánchez Arquitectos. Hoy la Plaza Portugal es apta para todos los niños y niñas de la ciudad, con juegos para chicos con movilidad reducida y accesibilidad universal. Este importante logro fue gracias a una niña llamada Jazmín y la fundación que lleva su nombre. 


Fundación Jazmín: “la verdadera protagonista es ella”


Para conocer más sobre la Fundación y la tarea que desarrolla, conversamos con Nadia Dib (abogada y argentina), quien junto con su esposo Fabián Kopel (arquitecto y uruguayo) llevan adelante la Fundación Jazmín. El emprendimiento lleva el nombre de su hija: “si hay alguien para destacar en esta historia, es ella” es lo primero quer nos dice Nadia. “Jazmín es la verdadera protagonista, nosotros simplemente la acompañamos”

Desde que Jazmín nació en el 2009, se vio comprometido su desarrollo físico e intelectual, sin embargo eso no la detuvo para salir adelante, ni a ella ni a sus padres. Su capacidad de dar amor, su luz y su alegría contagian, y de ahí es de donde sale el impulso que mueve a la fundación.


Jazmín con su familia, disfrutando como se merece en la inauguración de la Plaza Portugal

La experiencia con Jazmín dejó muchas enseñanzas en la familia, a nivel personal pero también a nivel social. En este segundo ámbito es donde se enfocan los objetivos de la Fundación, creada el 16 de junio de 2015, y que como dice la web oficial nació como un regalo a la sociedad en nombre de Jazmín y de todas las personas que la ayudaron y ayudan cada día. El objetivo es el de promover la inclusión de todos los niños en el espacio público, considerando sus diferentes capacidades, para contribuir desde esta experiencia a una transformación de toda la sociedad.

Para ello, la fundación cuenta además con una base muy importante de profesionales reconocidos y profesionales asociados a la psicomotricidad, kinesiología, terapistas ocupacionales y ortopedistas, entre otros. Cada proyecto a su vez trabaja en conjunto con arquitectos, y en el caso de los ya concretados, con la Intendencia de Montevideo, municipios, alcaldías y la Facultad de Arquitectura, además del apoyo de privados.

Una plaza inclusiva


La Plaza Portugal fue el primer destino de la transformación iniciada por la Fundación Jazmín. Fabián Kopel estaba trabajando en el proyecto Ventura Plaza; el terreno en el que se iba a construir el edificio estaba frente a la Plaza Portugal, ubicada en Monte Caseros y Mariano Moreno. Ahí surgió la idea de que ese espacio tenía un potencial para ser adaptado y convertirse en inclusivo


“Los materiales con los cuales se hacen los juegos deben resistir el paso del tiempo” 

La iniciativa recibió el apoyo de todos. La Fundación Jazmín firmó un acuerdo marco con la Intendencia de Montevideo y la Facultad de Arquitectura. El proyecto Ventura Plaza aportó aproximadamente US$ 100.000 para la obra, los juegos fueron donados por una empresa del barrio, y la Intendencia de Montevideo colaboró con respaldo logístico y de maquinaria. El Municipio CH también contribuyó. El proyecto de la Plaza surgió de un concurso de ideas realizado con estudiantes de la Facultad de Arquitectura y tutoreado por un equipo de arquitectos de gran trayectoria.
 

Vista aérea de la Plaza Portugal y el proyecto Ventura Plaza


¿Qué es lo que tiene esta plaza que la diferencia de las demás? ¿Qué significa que sea “inclusiva”? Algo importante a subrayar es que lo inclusivo nos abarca a todos: no se trata de generar un espacio solamente para un sector de la población. Los más pequeños juegan entre ellos de manera natural, y en ese momento no piensan en sus diferencias, simplemente juegan. Por eso es tan importante que en un mismo espacio coexistan juegos que los incluyan a todos, así desde chiquitos naturalizan la inclusión.

Por eso una plaza inclusiva es también una inversión a futuro. “Y no solo los niños, también los mayores disfrutan. En el caso de la Plaza Portugal hay diversos espacios para niños y adultos. Incluso una zona delimitada para que los padres sepan que los niños estarán seguros ahí, que no van a salir a la calle corriendo ni nada de eso. La idea es contar con un espacio donde puedan distenderse los niños, los papás, las mamás, y los abuelos”, nos relata Nadia.

Luego de inaugurar la Plaza Portugal el 5 de octubre del  2017, la Fundación siguió desarrollando otro proyecto en el cual estaba trabajando y que se concretó en la Plaza Ledesma (en Ledesma y Benito Blanco), inaugurada casi dos meses después, el 24 de noviembre. Incluye juegos inclusivos con distintos usos que se adaptan a la imaginación del niño, principalmente para pequeños de entre 9 meses y 4 años. 

La alegría hace eco


La Plaza Portugal está hoy más viva que nunca. La receptividad y el agradecimiento de los vecinos no tiene fin. “La gente se apoderó del lugar” dice Nadia. “Muchos padres que tienen hijos con alguna discapacidad, se sienten acompañados cuando encuentran un espacio como Plaza Portugal y una fundación como Jazmín”. Además, los diversos sectores de la plaza invitan a disfrutar a toda la familia y da una nueva vida al barrio.

La historia de la Fundación Jazmín nos recuerda al efecto del eco: cuando las condiciones acústicas se dan, uno grita y puede escuchar su propio eco repitiendo la frase. En el caso de la Fundación sucede algo similar, solo que la repetición de su tono, en lugar de diluirse se hace cada vez más fuerte en la sociedad

El proyecto de espacios públicos inclusivos no se limita a crear plazas casi desde cero o abarcar obras estructurales. Hay muchas plazas y parques ya instalados que con una pequeña modificación se pueden volver inclusivos: “Estamos trabajando con la intendencia por ejemplo para que todas las plazas de Montevideo cuenten al menos con una hamaca inclusiva, hamacas para niños que no tienen control de su cuerpo pero eso no les impide disfrutar. La fundación está trabajando en un prototipo para que se pueda usar en todas las plazas”.


Otro ángulo de la Plaza Portugal, en la zona destinada a los adultos

Hablando con Nadia nos dimos cuenta que en Uruguay hay muchas ganas de hacer cosas en este sentido, y que mucha personas, instituciones y entidades oficiales no siempre saben cómo, por eso cuando apareció la Fundación Jazmín, el mundo no paró de acudir al proyecto en busca de ideas algunas veces, consejos en otras, o con propuestas concretas. El trabajo de la Fundación Jazmín no se limita a recaudar fondos e inaugurar plazas inclusivas. Brinda charlas, talleres, asesoramiento, busca lograr la inclusión en las escuelas, plantear proyectos normativos que generen continuidad a los proyectos, un cambio de visión en la sociedad, y sobre todo que se instale como natural la inclusión en todos los ámbitos.

“Es que ahora ya tenemos como proyectos concretados la Plaza Portugal y la Plaza Ledesma” nos comenta Nadia. “La Fundación llevó adelante proyectos puntuales, y ahora la sociedad ya sabe lo que somos, cómo trabajamos, y empieza a rodar solo, porque las ganas de formar parte y la actitud de ser inclusivos está, se va contagiando”.


¿Cómo apoyar a la Fundación Jazmín?


En la página web de la fundación están los mecanismos para colaborar. El papel de la Fundación Jazmín no es el de recaudar fondos; si bien obviamente es parte del proceso, no es el principal objetivo. Siempre se reciben donaciones y son más que bienvenidas, pero no es el único apoyo, también se presentan voluntarios cuando un proyecto está en marcha, y sobre todo se puede colaborar con ideas

“En la Fundación estamos abiertos a todas las propuestas. Nuestra idea es que el concepto de inclusión trascienda, se expanda. Hay un nicho y nosotros lo ocupamos, ahora recibimos propuestas de municipios, estudiantes que desean hacer su tesis, toda ayuda es evaluada y bienvenida”, comenta Nadia. 

Un buen ejemplo de este tipo de colaboración fue la que dio la Facultad de Arquitectura a la Plaza Portugal y la Plaza Ledesma, aportando su mejor materia prima: docentes y alumnos. Y no solo en Montevideo la Fundación encuentra eco. Le llegan consultas también del interior, de municipios o de particulares. Y fuera de fronteras también. “Nos enteramos por ejemplo que en Chile se lleva adelante algún proyecto que tomó nuestra idea”.


Niños divirtiéndose al máximo en Plaza Ledesma, otro de los logros de la Fundación Jazmín

Por supuesto, el impulso sigue, con varios proyectos en el horizonte en los que se está trabajando. Agradecemos a Nadia Dib por brindarnos parte de su tiempo para esta nota, y sobre todo, a Jazmín, por ser el motor impulsor de algo que convertirá nuestro entorno en un lugar mucho mejor para todos. “El espacio de juego es el lugar que nos iguala a todos. Al momento de jugar, todos somos niños”, nos dijo Nadia durante la charla, una frase que nos quedó resonando. Apostando a espacios que nos igualen a todos en el disfrute del juego, también estamos apostando a una ciudad más equitativa.

Contactos:

*Para conocer más sobre la Fundación Jazmín y su labor, compartimos este trabajo audiovisual publicado en su canal de Youtube:


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