Categoría: Guía de la Ciudad , 04 Enero, 2018

Francisco Piria y los barrios de Montevideo

Francisco Piria y los barrios de Montevideo

Durante el verano, Piriápolis es uno de los destinos preferidos por uruguayos y extranjeros para pasar sus vacaciones, o al menos ir a pasear un día y redescubrir el encanto de esta ciudad balneario, enigmática y asombrosa, íntimamente ligada a su fundador Francisco Piria (1847-1933). Es innegable el peso de Piria en nuestro patrimonio cultural: fue el primer promotor turístico del país, creó nuestro primer balneario, que aún se mantiene como uno de los más importantes de Uruguay. 

Pero lo que pocos saben es que en Montevideo la huella de Piria fue casi tan importante como la que dejó en el Este. Fue un gran pionero, construyó lo que hoy es la sede de la Suprema Corte de Justicia, y fue el creador de numerosos barrios montevideanos. InfoCasas investigó sobre el legado de Piria en la capital; y aquí está lo que descubrimos.


En 1902 la revista Rojo y Blanco, impresa en Barreiro & Ramos, lo señalaba como "Hombre del Día". La ilustración de J. Olivella lo describe como un mago de los negocios inmobiliarios. (fuente: http://armandolveira.blogspot.com.uy

Piria: uno de los empresarios más importantes de nuestra historia


Su calidad de empresario histórico se la ganó por mérito propio. De hecho, en una encuesta de hace dos años Piria fue elegido como principal  referente por los 60 empresarios más destacados de Uruguay.

Desde muy joven, Francisco Piria fue un trabajador incansable. Peón de campo en su pre-adolescencia, a los 20 años ya era rematador en el Mercado Viejo, ubicado en lo que en la actualidad es la Plaza Independencia en Ciudad Vieja

"Mis recuerdos acerca de los antecedentes de Piria sólo alcanzan a su aparición bajo el arco de salida del Mercado Viejo, donde estableció su tienda de remates permanente que funcionaba desde las primeras horas de la mañana hasta las diez de la noche, hubiese o no concurrentes, con sol o con lluvia, con calor o con frío, oyéndose siempre el contínuo pregonar del vendedor, cuya voz se enronquecía a medida que avanzaba el día y que al llegar la noche se hacía de todo punto incomprensible.” (Daniel Muñoz, cronista de época, bajo el seudónimo Sansón Carrasco)


“Los hombres que, como Piria, han consagrado toda su vida a crear una obra de alta civilización, figurarán con justo título, en la galería de los grandes bienhechores del país”.  Baltasar Brum (Presidente entre  1919 y 1923)


Cuando el público no acudía al remate, las técnicas de Piria eran inagotables: por ejemplo, pagaba a cuatro o cinco personas ociosas que estaban sentadas en las plazas para que simularan pujar en el remate. Así se acercaba la gente y se llenaba el local, llamado “Exposición Universal”, donde remataba de todo, desde ropa muy variada, anillos valiosos que garantizaba eran falsos, relojes de bolsillo (más de siete mil en un año, según palabras del propio Piria), hasta un tónico contra la calvicie.

Ricardo Piria (su nieto) contó que para vender el tónico avisaba a los posibles compradores que cuidaran de no mojarse los dedos porque inevitablemente les crecerían pelos en ellos...


“Promocionaba una yerba que no contenía “precipitatum rojum arenisca” o algo así; que en realidad no era nada, era simplemente para marcar algo: como la yerba de él no lo tenía y las otras sí, entonces eran malas.” (Profesor Pablo Reborrido en diálogo con El Espectador, 2008)

Posteriormente, Francisco Piria trasladó su tienda de remates a 18 de Julio esquina Andes, y luego abrió un taller donde vendía ropa de confección en la esquina de las calles Treinta y Tres y Rincón.

El segundo fundador de Montevideo


Piria era un comerciante natural y un empresario incomparable, gracias a su insistente labor remató muchos solares en la periferia de la capital uruguaya,  que hoy son conocidos barrios de Montevideo. Mas de 70 barrios pasaron por sus manos (algunos dicen que hasta 100), y su espíritu emprendedor supo venderlos con lucidez y astucia uno a uno, desde su empresa creada con tal fin en 1873 que le aportaría larga fama y mucho dinero: La Industrial.



En 1874 Piria hizo su primer remate de solares en la ciudad de Las Piedras, y en la publicidad que hizo para atraer compradores había frases como estas : 

  • ¡Allí se goza de la salud y sobra!
  • Sólo los doctores en medicina se mueren de hambre. En Las Piedras nadie muere antes de los 100 años. La tierra prometida.
  • El dinero mejor invertido. Los bancos pagan un interés insignificante (cuando no quiebran).

(Fuente: Jacinto Duarte, "Dos siglos de publicidad en el Uruguay")

A finales de 1878 vendió todas las tierras que tenía por entonces al banco Reus, por 700 mil pesos (mucho dinero para la época). En 1890 el banco Reus quebró y Piria recuperó aquellas tierras por un tercio del dinero que obtuvo en la venta, en un año prácticamente triplicó su fortuna.

Los primeros agentes inmobiliarios compraban, loteaban y vendían. Las posibilidades de forjar un crecimiento económico en la zona quedaba 100% en manos de los compradores. Sin embargo, visionario como toda su vida, Piria implantó un nuevo sistema: comprar, fraccionar, crear barrios nuevos y ofrecerlos a personas de bajos recursos a largos años de plazo. Para lograrlo ofrecía viajes gratuitos en tren a los lugares donde remataba, y al final del remate hacía fiestas, organizaba carreras, apuestas y comidas sin cargo para sus clientes potenciales, con asado con cuero, carreras de sortijas, aperitivos, refrescos, vinos y habanos. 


Palacio de Piria, donde vivió y donde pasó sus últimos días, hoy sede de la Suprema Corte de Justicia


Piria loteaba, vendía, planeaba la urbanización, su amanzanamiento, su ornamentación y hasta la nomenclatura de sus calles según su criterio personal, muchas veces pasando por encima de las disposiciones municipales. Vendía en cuotas, incluso remataba la cuota con que se pagaba el terreno. En su delirio promocional llegó a publicitar pagos de hasta en 600 cuotas (unos 50 años).

Las cuotas podían ir de pocos centésimos a tres o cuatro pesos, de acuerdo a la capacidad económica de los compradores, siendo completamente flexible y comprensivo cuando algunos de ellos se atrasaba por problemas económicos, los esperaba todo lo que fuera necesario. También era absolutamente implacable si se enteraba que podían pagarle y no lo hacían, aplicando las cláusulas del contrato sin miramientos: quienes dejaban de cumplir las cuotas durante tres meses, perdían todo lo entregado anteriormente. 

"En todas mis empresas yo concibo, abarco, mentalmente ejecuto, y lógicamente procedo como quien resuelve una operación de álgebra; resuelvo mis operaciones y no me equivoco nunca. Mi guía es mi criterio" (Francisco Piria en su libro “Impresiones de un viajero en el país de los llorones”, de 1879)

Los barrios que Piria nos dejó


Estos son algunos de los barrios que nacieron de la mente y el talento de Francisco Piria, o que le deben algo de su origen a este empresario. 

  • Flor de Maroñas (1874)
  • Ituzaingó (1888)
  • Belvedere (1892)
  • Jacinto Vera (1895)
  • Malvín (1896) - El barrio aún conserva el nombre de muchas calles que fueron bautizadas así por el propio Piria, quien además urbanizó y loteó la zona sur, donde solo había enormes dunas prácticamente desérticas. En la última década del siglo XIX fraccionó y vendió una extensa zona al sur de lo que hoy es Avenida Italia, hasta la playa. Fue uno de los loteos más grandes de Montevideo. 
  • Pérez Castellanos (1908)
  • Piedras Blancas (1909) - Piria compró a los herederos de la familia Sierra 239 cuadras sobre lo que hoy es Belloni, delineó calles, espacios libres y vendió los solares.
  • Jardines del Hipódromo (1926) 


Uno de los tantos afiches promocionales de Francisco Piria, rematando solares inmediatos al “Parque Urbano”, que luego sería conocido como Parque Rodó

El mejor anecdotario de ventas


  • Se cuenta entre sus excentricidades que una vez, vendiendo terrenos en Punta Carretas con una base inicial de diez centésimos, la oferta comenzó a crecer desproporcionadamente. Entonces Piria suspendió el remate y dijo: "¿Cómo van a pagar tanto por este lote? ¿Están locos? Dos con cuarenta la vara es mucho más de lo que vale. Esto no cuesta más de cuarenta centésimos. Vamos a empezar de nuevo".
  • Una vez le regaló un terreno al presidente Lorenzo Latorre, y desde entonces usó en sus publicidades ese hecho contándolo, sin decir que había regalado el terreno y ubicando a Latorre como alguien interesado en sus ventas. Cuando el gobernante se cruzó con Piria, le dijo sin ningún tipo de contemplación: "¿No le parece Piria que ya me ha jodido bastante?".


Otras curiosidades



  • Piria también es fundador de la localidad de Suárez en Canelones, creado el 15 de octubre de 1882.
  • Comenzó la construcción de una ciudad en Argentina en 1925: Punta Lara, para unirla con Colonia a través de un puente.
  • Nunca dejó de trabajar y su fortuna llegó a ser la más grande del país.
  • Fundó el partido Unión Democrática, y en 1919 se postuló como candidato a diputado (algunos dicen que fue a la Presidencia pero el dato no es correcto); obtuvo poco más de 600 votos.
  • No vendía los libros que escribía (casi 10 obras de su autoría); los regalaba en el local de su negocio La Industrial a sus clientes. InfoCasas fiel al espíritu de Piria, comparte el link de Autores UY donde se pueden leer todas sus obras de manera gratuita, página que cuenta con el apoyo de la Biblioteca Nacional y que desde el 2015 fue declarada de interés cultural: https://autores.uy/autor/1745 

Francisco Piria, un referente inigualable que supo dejar su huella en la historia y la cultura del país como pocos. Muchos barrios montevideanos conservan aún hoy el rastro de su creatividad, sus ideas y su visión.

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